Maruja Torres – Rosa Mora

–Maruja. Mañana es el entierro de Pilar.

–No sé si ir.

–Tienes que ir, mujer.

–Es que a mí en los entierros me dan ganas de follar.

–Ja, ja… Eres entrañablemente bestia.

–Pues ya verás mi artículo de mañana, en el que le toco las pelotas al presidente del gobierno.

–Ja, ja… ¿Algo nuevo interesante?

–Sí. Por fin compramos la casera.

–¿De veras? ¿Dónde?

–Estuvimos toda la tarde dudando entre el chiringuito de la playa y el bar Delicias Extremeñas, en la esquina de mi calle.

–¿Y qué?

–Finalmente, nos decidimos y fuimos al almacén principal.

–¡Buena solución!

–Sí. Mi tío Ismael suele decir que dos y dos son cuatro y que si quieres comprar una casera no te expongas a que te den una revoltosa.

–¿Eso dice?

–Sí. Es un hombre muy culto. Sabe de todo. Ayer nos dijo que Velázquez fue un gran pintor y que pintó grandes cuadros.

–¿También de pintura?

–Y de música. El otro día dijo que Beethoven fue un  gran músico y que compuso  grandes obras.

–¡Qué barbaridad! Con un tío así, no habrás tenido que ir al colegio.
 

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