Leído en Diarios Moreno-Ruiz : La Fiera Literaria contra las mamonadas

Diarios Moreno-Ruiz
Comentarios de actualidad, diarios, fragmentos literarios.
miércoles 16 de enero de 2008

La Fiera literaria contra las mamonadas
José Luis Moreno-Ruiz

Búsquenlo; es un boletín informativo, en edición impresa y online (me parece que se dice y escribe así); va de libros y de autores; va, especialmente, de mamonadas.
No se quiere decir con lo anterior que "La Fiera Literaria" sea, empero, una mamonada; todo lo contrario; para mamonadas, las revistas de literatura y los suplementos sobre eso que hacen los diarios (una vez, cierto tipo un tanto superferolítico, me quiso agredir cuando dije que el llamado periodismo cultural es la Segunda División B del periodismo, por debajo incluso de la información deportiva y de lo que llaman de sociedad, incluidos sean los espectáculos: no hubo caso; fue levantarme de mi asiento, fue aflojarme el nudo de la corbata, y el capullo achantóse en retirada cuando le dije, sonriente, eso sí, que le iba a dar un par de hostias como no bajara aquel puñito ridículo con el que me amenazaba).
Es cierto que "La fiera literaria" participa también de alguna que otra mamonada, como -cuando entra en asuntos de lo político- producirse en una cierta ortodoxia izquierdosa del Niño Jesús; sin ir más lejos, a propósito de sus críticas a Israel, país al que niega el derecho a defenderse de los ataques del imperialismo islámico, una contumacia habitual desde hace más de cincuenta años en la izquierda -o así- europea, y por supuesto en la derecha continental e intercontinental de toda la vida (lean por ejemplo "La noche del Uro", de Dalton Trumbo, y verán cómo se las gastaban -y gastan aún, cabe decirlo así- en la América del lobby judío y demás tópicos, precisamente contra los judíos, sobre todo si no han tenido la fortuna de acceder al llamado sueño americano; y no menos curioso resulta que por aquí, ni siquiera la izquierda, haya hablado jamás del lobby norteamericano irlandés, sostenedor a la vez del IRA, por cierto, y del levantamiento franquista y su guerra hasta 1939, mediante masivos envíos de dinero y hasta de combatientes, y valedor después de la dictadura, para hacerla más tolerable al resto del conglomerado político norteamericano que no veía con buenos ojos al general bajito que hubo por aquí; y más por cierto: una de las justificaciones del lobby irlandés norteamericano para ayudar a Franco, aparte de la defensa que del catolicismo hacía el tal, era la de que no pocos de los voluntarios yankees embarcados hacia España para combatir del lado de la República eran judíos).

Convencionalidades al margen, sin embargo, "La fiera literaria" tiene como valores supremos el de la crítica sin ambages -pero con muchos matices-, el de la exposición clara de las procacidades y avaricias del negocio editorial, el de la relación sin cuentos del cambalache comepollístico y lameculero de los llamados hombres de letras (con sus mujeronas en vanguardia) y el relato, en fin, de situaciones conocidas por todos pero jamás denunciadas, que en el mundo de las letras la ley del silencio mafiosa funciona y aterroriza como no lo hace siquiera en los negociados más siniestros de la cosa empresarial y oficinesca; ni siquiera, créanlo, como se ejerce en la propia empresa periodística: en la cosa literaria, además de los dineros, pesa mucho la vesania de tantos seres infames y menoscabados que ahí han hallado una espita para su cobardía, su violencia y su profunda subnormalidad. Por mucho menos hay y ha habido siempre gente condenada al manicomio; pues no supo esa gente urdir letras, ni emborronar lienzos, ni acribillar pentagramas, quedó reducida a la condición maldita de orate.

Hay mucho que leer en "La fiera literaria", porque más allá de la subjetividad de cada uno de los que escriben en el boletín, prima un honesto afán por desmenuzar los textos y los contextos, todos los contextos y supuestos, en que se produce cada uno de los libros que ahí se critican, y cada uno de los autores ahí traídos a colación (los cuecen y cuelan con gran propiedad y talento, los de "La fiera literaria", en la propia baba de los tales autores)

Una bendición, "La fiera literaria", ahora que en el asunto este del online menudean páginas, foros, no sé, como les quieran decir, en los que so pretexto de la cosa literaria son ya peste como de hongos pútridos los feligreses de sectas distintas que juegan su cuarto a espadas de la tontería superlativamente perversa: adoradores de la llamada literatura de terror más obscenamente irracional, y por ende religiosa; fieles de la ciencia ficción de mayor elipse mongolical; degustadores de la poesía como compresa o pañalón para las deyecciones de sus neuronas exaltadas; viciosos de un sexo tipo casquería, ante cuya supuesta expresión literaria cualquier página pornográfica de estas que pueden hallarse en la red resulta una exposición de buen gusto -y de mejor follar, desde luego-, y en fin, una purrela de sujetos gremiales que tienden imperiosamente a la búsqueda del pastor de su rebaño en lo que de más funesto se pueda encontrar puesto en negro sobre blanco.

Busquen "La fiera literaria", sí, en papel o por aquí, en la red dichosa (para mucho bien, dichosa; jamás, es cierto, dispusimos de algo que auspiciara tanto la libertad de expresión -yo lo sé bien-, por lo que hay que estar muy alerta ante cualquier afán censor). Disfrutarán, ni más de menos, de algo que en España parece imposible: el ejercicio de la crítica literaria en libertad.

Ni más ni menos, decíamos.

 

Postdata de la redacción feroz

Querido José Luis, aparte de darte las gracias por tus palabras sobre La Fiera, queremos decirte que, sobre el tema del conflicto palestino-israelí estás muy desinformado y, por supuesto, enteramente equivocado. No se trata de dos fuerzas enfrentadas: se trata de un ocupante de estilo  colonialista,  que además vulnera todos los derechos humanos, y un pueblo –el verdadero y secular dueño de aquel territorio– ocupado y diariamente masacrado y expoliado. Se trata de que Israel ha incumplido 50 resoluciones de Naciones Unidas (todas las que ha dictado contra él ese organismo: ¿se le hubiese permitido eso a Irán, por ejemplo?), empezando por la de ¡1948!, que dividía unilateralmente el territorio en dos países –división injusta y todo, ¿dónde está el estado palestino?–; se trata de un auténtico genocidio, quizá menor en número de víctimas, –aunque superan el millón–, más perverso que el nazi contra los judíos; se trata de dos millones de palestinos en un exilio injusto; se trata, en fin, de un caso de limpieza étnica, el más sanguinario y criminal que se ha dado en la historia… Nosotros no pertenecemos a esa izquierda que caricaturizas. Tú, no sabemos donde te alineas, pero te pronuncias como los señores de la derechona proamericana, esa plaga que acabará con todos los valores de nuestra civilización y nuestra cultura. Jamás hemos negado a Israel el derecho a defenderse. Ni a Israel ni a nadie. Lo que pasa es que Israel no necesita defenderse: lo suyo es la agresión y destruir países enteros como el Líbano; lanzar misiles y tanques contra niños que tiran piedras; masacrar aldeas –casi trescientas sólo en 1948–; ocupar territorios, expandirse desobedeciendo las normas internacionales; levantar nuevos asentamientos en territorio palestino, al día siguiente de haberse comprometido a no hacerlo… ¡Qué mal informado estás! No existe ningún imperialismo árabe, José Luis –señala un solo dato o hecho que lo demuestre–; sí existe, en cambio, un imperialismo usamericano-israelí. Por si te quieres, honradamente, informar, no te vamos a recomendar a ningún autor palestino, egipcio ni libanés. Te recomendamos que leas a los autores judíos no sionistas –son continuos sus artículos en los medios digitales…de izquierdas, claro, empezando por Ilan Pappé (historiador y profesor de Ciencia Política en la Universidad de Haifa) y su libro La limpieza étnica de Palestina, Ed. Crítica, Barcelona, 2008. Constituye un chiste negro decir que Israel, con su muro de separación, sus controles, sus cárceles y su apartheid es una democracia.

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